La respuesta correcta depende de tu salón. Una estilista sola que atiende quince clientas a la semana no necesita lo mismo que un local con seis profesionales, recepción, venta de productos y comisiones distintas por persona. Antes de mirar precios, escribe en una hoja las tres cosas que hoy te hacen perder plata o tiempo. Puede ser la clienta que no llega, el color que no queda registrado, la comisión que se calcula a mano cada mes o las horas que se pierden respondiendo mensajes.
Con esa lista, la comparación deja de ser una guerra de funciones y pasa a ser una pregunta simple: cuál de estas alternativas resuelve mis tres problemas al menor costo total. Un sistema con cien funciones que no incluye la que necesitas es más caro que uno sencillo que sí la tiene.
Una advertencia sobre las listas de “los mejores software” que circulan en internet: casi todas están escritas por proveedores o por sitios que cobran por aparecer. Esta página también la escribe un proveedor, y por eso preferimos darte los criterios y las preguntas incómodas antes que un veredicto.